Gestión
Cómo reducir las ausencias en tu consulta
Recordatorios, confirmaciones y una política de cancelación clara: lo que de verdad ayuda a que nadie se olvide de su sesión.
· 5 min de lectura
Una sesión a la que nadie acude es una hora perdida para ti y una oportunidad perdida para el paciente. La mayoría de las ausencias no son mala fe: son olvidos, cambios de última hora o dudas sobre si la cita seguía en pie. Casi todas se pueden prevenir.
Recordatorios automáticos
Un aviso uno o dos días antes de la cita es la medida más sencilla y la que más ayuda. Mejor si incluye un enlace para confirmar o cambiar la cita: quien no puede venir te avisa con tiempo y el hueco queda libre para otra persona. Que sea automático importa: si depende de que alguien se acuerde de enviarlo, un día no se envía.
Textos discretos
Un recordatorio puede verlo cualquiera que tenga el móvil del paciente en la mano. No hace falta decir más que el día, la hora y con quién. Nada de motivos de consulta ni datos clínicos.
Que cambiar la cita sea fácil
Paradójicamente, facilitar las cancelaciones reduce las ausencias. Si cambiar una cita exige llamar en horario de consulta, muchos pacientes simplemente no vienen. Si pueden hacerlo desde un enlace, avisan.
Una política de cancelación clara
Explica desde el principio con cuánta antelación hay que avisar y qué pasa si no se avisa. Inclúyela en el consentimiento informado y aplícala con criterio: el objetivo no es cobrar ausencias, sino que se respete el tiempo de todos.
Mira los datos
Revisa cada mes cuántas citas se quedaron sin cubrir y en qué franjas. A veces un horario concreto concentra las ausencias y basta con moverlo. Y si un paciente falta de forma repetida, quizá sea un tema para hablar en sesión.
Sanvie envía los recordatorios solo, permite cambiar la cita desde el propio aviso y nunca incluye datos clínicos. Ver la agenda y las reservas.
Tu consulta, al día.
Agenda, historia clínica, sesión en directo y facturación en un solo sitio.